martes, 2 de junio de 2020

Los costes de las renovables hacen más atractiva su inversión frente al carbón


Los costes cada vez más competitivos de las renovables hacen que sean ya más atractivas, frente a la generación con carbón, las inversiones en energías ‘verdes’ de cara a la recuperación económica tras la crisis del Covid-19, según la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena).

En el informe Renewable Power Generation Costs in 2019, la agencia destaca que la energía renovable cada vez es más barata que cualquier capacidad eléctrica nueva basada en combustibles fósiles, como demuestra el hecho de que más de la mitad de la capacidad ‘verde’ agregada en 2019 registró costos de energía más bajos que los de las nuevas plantas de carbón más baratas.

El director general de Irena, Francesco La Camera, afirmó que la estrategia para la recuperación mundial «debe ser una estrategia verde» y que las renovables brindan la posibilidad de alinear la acción política a corto plazo con los objetivos energéticos y climáticos a medio y largo plazo 

«Las renovables deben ser el eje central de las iniciativas nacionales encaminadas a reactivar la economía después de la pandemia del Covid-19. Con políticas adecuadas, el descenso de los costos de energía renovable puede cambiar los mercados y contribuir enormemente a una recuperación verde», añadió.

En promedio, Irena señala que la capacidad nueva de energía solar fotovoltaica  y energía eólica terrestre resulta más barata que mantener en funcionamiento muchas plantas de carbón existentes, y los resultados de las subastas indican que esta tendencia se está acelerando, lo que refuerza los argumentos que defienden el abandono total del carbón. 

Asimismo, el informe apunta a que el año próximo hasta 1.200 gigavatios (GW) de capacidad basada en carbón podrían registrar costes de generación más elevados que los de nuevas instalaciones de energía solar fotovoltaica a escala de servicio público.

Además, estima que la sustitución de los 500 GW más caros procedentes del carbón por energía solar fotovoltaica y eólica terrestre el próximo año conllevaría una reducción en los costos del sistema eléctrico de hasta 23.000 millones de dólares (unos 20.600 millones de euros) al año, y una reducción en las emisiones anuales de alrededor de 1,8 gigatoneladas (Gt) de dióxido de carbono (CO2), lo que equivale al 5% del total de las emisiones mundiales de CO2 en 2019.

La agencia también considera que generaría un estímulo de la inversión de 940.000 millones de dólares (unos 842.000 millones de euros), es decir, de alrededor un 1% del PIB mundial. 

Reducción drástica en la última década

Los costes de la electricidad renovable se han reducido drásticamente en la última década debido a mejoras en tecnologías, economías de escala, cadenas de suministro más competitivas y la creciente experiencia de desarrolladores. 

Así, la energía solar fotovoltaica a escala de servicio público ha registrado el mayor descenso de costes desde 2010, con un 82%, seguida de la energía solar de concentración (termosolar) con un 47%, la eólica terrestre con un 39% y la eólica marina con un 29%.

 

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