jueves, 13 de febrero de 2020

La banca dominicana también apuesta a las energías renovables



Cada vez son más las grandes empresas, públicas y privadas, que apuestan al uso de energías renovables en sus procesos productivos, por tratarse de fuentes naturales limpias y competitivas que, al tiempo de servir para ahorrar dinero, contribuyen al combate del efecto invernadero y, por consiguiente, el calentamiento global.

La banca dominicana no se queda atrás. Muchos bancos, motivados por ahorrar energía y dinero, iniciaron proyectos de colocación de paneles solares en sus instalaciones, al tiempo que potencian el financiamiento de proyectos renovables, como parques eólicos y fotovoltaicos.

Los más importantes bancos de República Dominicana, asegura María Alicia Urbaneja, directora ejecutiva de la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental (Ecored), no solo han ampliado su cartera de créditos para energías renovables, sino que han hecho importantes inversiones directas en materia de energía solar.

Entre los bancos que han implementado proyectos para captar energías limpias están Popular, BHD León, Reservas, Santa Cruz, Ademi, Lafise y Scotiabank.

Las energías renovables que más utilizan las empresas del sector financiero figuran la eólica y solar, explica Manuel Cabral, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE).

“Actualmente el 4.5% de la matriz de generación (del país) se apoya en energía eólica y el 1% con solar”, recordó Cabral.

Banco Popular fue la primera entidad financiera en sumarse a esta apuesta al desarrollo económico sostenible. Empezó a instalar, desde 2011, un sistema fotovoltaico bidirectional que le permite consumir una parte de su producción de energía e inyectar la restante al sistema de suministro nacional.

Al cierre de 2019 contaba con 54 oficinas y 30 áreas de parqueos techados (4 más que en 2018) con paneles solares. Produjo 5.1 millones de kilovatios por hora (KWh) de energía limpia, 0.4 millones KWh más que en 2018 (4.7 millones de KWh).

Ahora tiene un total de 11,934 paneles solares instalados en 22 provincias que aportan energía al 42% de sus sucursales.

Además, Grupo Popular lidera la cartera de créditos del sector, al superar los US$155 millones prestados a proyectos de energía renovables (eólica, solar y biomasa), los cuales tienen un potencial de generación conjunto de 412 MW, más del 10% de la capacidad del sistema a nivel local.

En tanto, el BHD León implementó, desde hace varios años, la producción de energía limpia a través de paneles solares, instalados en sus sucursales y oficinas administrativas. Esta entidad, fundada en julio de 1972 como Banco Hipotecario Dominicano, también financia este tipo de proyectos con sus “préstamos ágiles”.

El Banco BHD León desde el año 2010, continuando su filosofía de ser un banco “verde”, a puesto a disposición de sus clientes una línea de financiamiento de US$20 millones para proyectos de eficiencia energética y energía renovables.

Al pasar los años y ver la evolución de los créditos, destaca un documento de la Comisión Nacional de Energía (CNE), el BHD León actualmente utiliza sus propios fondos, tanto en RD$, como en US$, señala, para financiar igualmente dichos créditos.


Grupo Popular lidera la cartera de créditos del sector, al superar los US$155 millones prestados a proyectos de energía renovables.
En 2019 inició el proyecto de instalación de cargadores para vehículos eléctricos de uso público para clientes y visitantes, cuya capacidad de generación solar da para cargar más de 50 automóviles eléctricos al mismo tiempo, utilizando 100% energía solar.

La entidad explica, en su página web, que comenzó los programas de generación de energía solar en 2012 en una sucursal. Hoy, cuenta con un parque de esa energía de más de 40 oficinas (1.7 MV de potencia instalada, equivalente a 2.6 MVH al año), reducción de emisiones anuales de 1,944 toneladas de CO2, y la compensación de 9,720 árboles.

Asimismo, el Banco de Reservas ha financiado, a diciembre de 2019, proyectos de abastecimiento de energía renovable por más de US$70 millones, así como la construcción de un parque eólico y otro solar que aportan, en conjunto, unos 75 mil megavatios al sistema eléctrico nacional.

En 2019 firmó con la Agencia Francesa de Desarrollo un convenio para facilitar préstamos blandos por un monto de US$25 millones, destinados a financiar proyectos en los sectores de energías renovables y eficiencia energética.

También Banco Ademi financia la instalación de paneles solares por todo el país para que, según explica, pequeños empresarios y dueños de casas puedan reducir el costo de su factura eléctrica.

Se trata de iniciativas financieras, impulsadas por la Fundación Ademi, para promover la autoproducción de energía limpia a partir del aprovechamiento del sol.

Impacto

Para Cabral, la incorporación del sector privado a estos proyectos obedece a la tendencia global en el aumento del uso de energías renovables que tienen menor impacto en el medio ambiente.

La baja en los precios en los últimos años para instalar parques de generación de fuentes renovables, los avances tecnológicos y las inversiones en ese sector, también motivan a sectores como el financiero, explica.

“El incremento en el uso de energías renovables ha creado una maduración en el mercado, en el que, además de los desarrolladores de proyectos, otros actores, como el financiero, han incursionado en apoyar dicho desarrollo, por su sostenibilidad medioambiental y financiera”.

Barreras

Para la directora ejecutiva de la Ecored “han caído solas” las barreras que impiden aumentar la participación de la banca en proyectos de energías renovables, debido a su costo-eficiencia.

“Ya los paneles solares dejaron de ser un artículo de lujo. Cada día más personas ven en la energía renovable una oportunidad de contribuir con el medio ambiente”, dice.

La tecnología avanza y trae consigo, sustenta Urbaneja, soluciones amigables a problemas que han afectado al país durante años.

“Creo que la banca está clara que ahí hay una oportunidad de negocio, que no van a perder, en beneficio de todos”, puntualizó.

Incentivos

La Ley 57-07 concede incentivos fiscales para la promoción de las fuentes renovables, entre ellos: exención del 100% de impuestos de importación de maquinarias y el 100% de su ITBIS.

Peña Acosta afirma que esto motiva a que las empresas se embarquen en proyectos de este tipo, pese a que la inversión en tecnología para la energía renovable es “un poquito” más elevada que para la convencional.

Cambio climático

El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Evérgito Peña Acosta, resalta que los proyectos para las energías renovables en el sector financiero, son rentables.

“Los costos de generación de un parque eólico son 300% menores que una planta de combustibles fósiles. Mientras que los paneles solares, que tienen vida útil de 30 a 40 años con un mantenimiento de prácticamente cero, cero emisiones y nada de combustibles, es 500% mucho más rentable”, afirma.

Enfatiza que, desde el punto de vista de generación y emisión de gases efecto invernadero, los bancos están reduciendo más del 50% de sus emisiones en su operatividad. En ese tenor el Banco Popular reduce 3.2 millones de kilogramos de ahorro de emisiones al año.

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